
Sin embargo, el guión escrito por Silvester Stallone no es una biografía de Rocky Marciano, sino que crea su propia historia basada en su personaje y la presenta en una serie de filmes protagonizados por él mismo y con un gran elenco respaldándolo como Thalia Shire, Carl Weathers, Burt Young, por mencionar algunos.
El compositor a cargo de la banda sonora o soundtrack de Rocky I, II, III y “Rocky Balboa”; es Bill Conti, compositor norteamericano famoso por su trabajo en películas como “James Bond: Four your eyes only” y temas musicales de series de televisión como “Dallas”. El sencillo “Gonna fly now” alcanzó las listas de popularidad tanto en Estados Unidos como a nivel internacional. El soundtrack de “Rocky” se convirtió en album platino en 1976.
Cada película de esta saga presenta temas musicales inconfundibles que permiten al espectador asociarlos con un momento y sensaciones específicas y enriquece la personalidad de los protagonistas. Pero ninguna otra lo logra como “Rocky IV”, gracias al trabajo del compositor Vince Dicola que también participó en film animado “The Transformers: the movie” en 1986 y en la película “Staying Alive” protagonizada por John Travolta. Dicola creó una amalgama precisa del perfil musical entre el lado psicológico y el emocional de la historia y los personajes. Además explota a la perfección el concepto propagandístico que envuelve la película de principio dentro de la situación política de la época: la Guerra Fría entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Iván Drago, interpretado por Dolph Lundgren y Rocky, Silvester Stalone; son símbolos y mensajes para el aficionado al boxeo y para el espectador en general que miran, a través de la dulce ciencia, la forma de mirar el mundo desde Estados Unidos en la esfera política, ideológica y social.
La música de Rocky, un ícono de la cultura deportiva


Se desempeña en gestión de proyectos profesionales en arte y música. Escribe artículos sobre la relación de la Música con otras disciplinas. Ha colaborado en programas de radio por Internet y con sitios como Diosas Olímpicas e Izquierdazo Boxeo.
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Como en sus antecesoras, la cuarta producción de Rocky le es fiel a la dinámica del cuadrilátero. En los primeros rounds, la ambientación y los comentaristas son lo que dan vida a la experiencia dual, la del boxeador y la del espectador, que se dan cita en la arena para presenciar el propagandístico combate. Con la frase “Es una guerra a muerte” lanzada por un comentarista, la música aparece y cumple su función expresiva acompañando a los boxeadores y al aficionado hasta antes del último round, retomando los últimos minutos del triunfante desenlace de Rocky Balboa y Estados Unidos. Todo ello pasando por amplia gama emocional y psicológica, tal y como se vive en la vida real. Ese es el poder de la música creada acertadamente para contar o formar parte de una historia.
En ambos casos, álbum o sencillos, indiscutiblemente la música de esta película, que retrata a un boxeador sin fortuna aparente pero con un talento por descubrir a través de sus peleas ante adversarios imponentes, ha rebasado la sala de cine. Hoy, la música de Rocky sigue llegando a los botones motivacionales de la gente y es utilizada para entrenar en los gimnasios, sin importar si son o no de boxeo. Los tracks “Training Montage”, utilizado en la escena de entrenamiento de Rocky Balboa, “Burning Heart” y “Eye of Tiger” son escuchados para motivar, y mantener la energía en las rutinas deportivas. La banda sonora de Rocky ha trascendido a su medio, se ha salido de las películas para convertirse en un ícono cultural no solo del desempeño físico, sino también del momento cumbre del drama deportivo en que un desposeído es capaz de derrotar al todo poderoso.
Para aquellos que quieran revivir esta extraordinaria serie del boxeador Rocky Balboa, la disquera Capitol Records en Diciembre de 2006 sacó a la venta la compilación musical de las 5 películas titulada “The best of Rocky” .

Rocky Balboa, según Russell Sullivan en su libro "Rocky Marciano: The rock of his times" es un personaje inspirado en el legendario peleador ítalo estadounidense Rocco Francis Marchegiano, mejor conocido como Rocky Marciano, campeón del mundo de peso completo de 1952 a 1955, famoso por su gran resistencia y despiadado golpeo, que además se retiró invicto con récord de 49-0. Aún se debate la otra versión de que este Roky Balbola se creó a partir de un enfrentamiento entre el campeón de pesos pesados Muhammad Ali y el boxeador Chuck Wepner en 1975 en el Coliseum de Richfield, Ohio.

El soundtrack de la cuarta entrega de Rocky fue lanzado en 1985 por el sello discográfico Scotti Brothers y alcanzó, como álbum, la décima posición en la tabla de popularidad " The Billboard 200" y la posición 2 en "The Billboard Hot 100" según el sitio web Allmusic. Al año siguiente el sencillo interpretado por James Brown “Living in America” fue galardonado en la categoría "Mejor actuación vocal masculina en R&B". En 1992 fue relanzado el álbum por Scotti Brothers en disco compacto y en 2010 la casa discográfica Intrada Records realizó nuevamente el soundtrack pero con material musical de Vince Dicola que antes no había estado disponible.
Pero el punto máximo de la música de “Rocky IV” es donde se acentúan los contrastes de los entrenamientos. Por un lado, el ruso entrenado con tecnología de punta y, por el otro, el estadounidense, austero y rudimentario. La música participa activamente con los rituales boxísticos de cada peleador, su personalidad, el ambiente que los rodea y la revacha que los motiva por la muerte Apollo Creed. Los sonidos de la respiración forzada, las máquinas, la nieve, el ritmo cardíaco, el eco de la montaña, entre otros factores; se mezcla con la música y genera emociones y excitación al observar a ambos boxeadores de escuelas diferentes, Ivan Drago y Rocky Balboa, en igualdad de circunstancias con la expectativa tan boxística sobre quién será mejor en el ring.