
Sin lugar a dudas los dos hombres que escribieron historias épicas en el mundo del boxeo en 1971 con la “La Pelea del Siglo” y “Thrilla in Manilla” en 1975, se subieron al cuadrilátero en tres ocasiones para enfrentarse como nunca lo han hecho otros boxeadores, pero también se subieron a los escenarios a cantar. Una rivalidad que llevaron a otro terreno.
"Joe Frazier sí puede cantar", dice Ali, y aquí presentamos a Frazier cantando "If you go, stay gone"
Muhammad Ali vs. Joe Frazier y su rivalidad... cantando


Se desempeña en gestión de proyectos profesionales en arte y música. Escribe artículos sobre la relación de la Música con otras disciplinas. Ha colaborado en programas de radio por Internet y con sitios como Diosas Olímpicas e Izquierdazo Boxeo.
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A partir de ese momento se dedicó a grabar y presentarse como “Smokin´ Joe y the Knockouts” en los shows televisivos más vistos de esa década. Sin remordimientos ni rencores, cantó el himno de Estados Unidos en la pelea de Muhammad Ali contra Leon Spinks en 1978. Por si fuera poco no dejó de lado el impacto que podía darle la publicidad y realizó un comercial de la cerveza Lite Miller haciendo alarde de su personalidad y fama en el boxeo.
En el escenario tenía su propia forma de interpretar y conectarse con el público, no era extrovertido como Muhammad Ali pero sabía hacer muy bien lo suyo que era en esos momentos, cantar, cantar bien afinado, con intensidad y con una voz peculiar. Su música iba del gospel al soul, tendían al funk y en alguna ocasión se dirigió a la música disco con el tema ‘Sweet Potatoe, Collard Greens’ que compuso con Sweet Less y se convirtió en 1972 en un boom para bailar en las discotecas de la época.
Joe Frazier apostó siempre por ir en pro de su trabajo musical, sus dos primeros sencillos fueron con casas disqueras de gran renombre como Capitol Records y la multinacional EMI que lanzaron estos materiales no sólo en EEUU sino en Japón, Europa y otros territorios. Después decidió continuar con sellos discográficos más modestos y pequeños como “P.I.P Records”, Polydor, Jobo Records y Knockouts Records en 1974 con quienes realizó dos singles más que incluyeron “Try It Again” y “Knock on Wood” en el primero, “Coma And Get My Love” y el tema popularizado por Frank Sinatra “My Way; en el segundo” y que RCA distribuyó internacionalmente. Este material musical lo usó para hacer catarsis de las derrotas recientemente sufridas ante Foreman y Ali y con las cuales perdió el título y no pudo reivindicarse.
Para los momentos en que estaba pasando una crisis en su carrera boxística también se enfrentó a la reducida proyección de su música debido a los negocios que había emprendido con pequeñas disqueras, además del poco acogimiento de los medios y la audiencia en el ambiente de la industria musical. Aunque provocó poco ruido con estas últimas grabaciones, la famosa casa discográfica Tamla-Motown se arriesgó y le ofreció contratos para 1975 y 1976. Juntos grabaron y lanzaron más temas pugilísticos, “First Round Knock-out”,“Looky, Looky (Look At Me Girl)”, ‘Little Dog Heaven’ y ‘What Ya Gonna Do When The Rain Starts Fallin’; al registrar poco éxito se terminó la relación con Motown.
Como en el ring, Frazier no se daba por vencido, seguía de pie e insistiendo mantener con vida y dignidad su esencia musical, y para los siguientes dos años, se autogestionó con Coverlay Enterpreis y auto editó temas recuperados de sus sesiones con el sello Knockouts, estas serían sus tres últimas canciones en estudio, ‘The Bigger They Come (The Hardest They Fall)’, ‘You Got The Love’, ‘Good News’ y ‘Come & Get Me Love’. Aún después de ser diagnosticado con cáncer, este boxeador y cantante de gran corazón continuó presentándose en locales acompañado de buenos y afamados músicos, cantaba en cada oportunidad que se le presentaba como las entrevistas y actos públicos.
Muhammad Ali y Joe Frazier, leyendas del boxeo, fueron trabajadores de su tiempo. Sobre el ring protagonizaron algunas de las noches más épicas que el deporte ha conocido, y fuera de él, se conviertieron en personajes que se desbordaron de su propio cauce para figurar más allá del boxeo, en muchas otras facetas de la cultura popular. Su talento para el canto, confirmó lo que fue evidente sobre el ring. Eran dos seres humanos que habían sido dotado de una estrella particular.



En una entrevista le preguntaron a Muhammad Ali si podía cantar, a lo que él respondió con sinceridad y certeza: “No, pero Joe Frazier sí puede cantar”. Ali no se equivocaba. Su archirrival, y ex campeón mundial de peso pesado Joe “Smokin’ Frazier” cantaba, y de no haber sido porque a sus managers se les ocurrió manejar el binomio profesional de boxeador-cantante, su carrera musical pudo ser más fructífera de lo que fue.

Muhammad Ali y Joe Frazier aprovecharon los éxitos de su carrera boxística para emprender otras ambiciones y pasiones, entre ellas explotar su imagen pública y su personalidad para mostrar nuevas facetas. Frazier con un récord de 37 peleas de las cuáles ganó 32, con 27 por vía del nocaut, es un personaje que merece admiración y un lugar destacado en la historia del deporte por su trayectoria, talento y osadía; sin dejar de lado la capacidad que tuvo para darse la oportunidad de sumergirse en el mundo de la música sin detenerse por prejuicios y mostrar con libertad el talento artístico que formaba parte de él.
A diferencia de Muhammad Ali que cantaba como una experiencia pasajera que había que disfrutar y asumir como parte de las muchas otras cosas que hacía de acuerdo a su personalidad y la publicidad, Joe Frazier se tomaba en serio su carrera de cantante y se comprometió con ella, se empeñó en desenvolverse musicalmente en los escenarios y hallarse con un talento que no le era ajeno. Era más que una faceta pasajera, era su pasión. “Cantar no es nada nuevo para mí. He estado cantando tanto como he estado boxeando. Estaría aquí aún si no fuera campeón. Algunas personas creen que cantar es más fácil que boxear pero cantar es cuatro o cinco veces más difícil”, decía el campeón mundial.
En la otra esquina del ring, tenemos a Muhammad Ali, “The Greatest”, que posee una carrera profesional de leyenda como campeón mundial de peso pesado, ganador indiscutible de una medalla de oro en los Juegos Olímpicos de 1960; un récord de 61 peleas, 56 ganadas, 37 por la vía del nocaut. Al igual que Frazier, Ali incursionó en la industria musical imprimiéndole su extrovertida y singular personalidad. En 1963, cuando aún se hacía llamar Cassius Clay, el sello discográfico Columbia Records firmó con él la grabación de un álbum completo de su poesía recitada por él mismo para ser consumida por la audiencia. Sin embargo no fue un producto que reflejara sobriedad, sino que por el contrario, se considera una muestra clara de la comedia de los años 60´s y fue vendido de esa forma al público, principalmente a sus seguidores, sin ningún prejuicio. A pesar de tratarse de un disco de poesía con fondo musical, acompañada de discursos del propio Cassius Clay y Howard Cosell y una audiencia enardecida por la simpatía y peculiaridad del boxeador, incluye el famoso tema de “Stand by me” de Ben E. King, Jerry Leiber y Mike Stoller; en el que muestra de manera muy acertada su voz y su musicalidad. Un talento más que suma puntos al alias “The Greatest” del que se hizo acreedor y que bien pudo dar un disco exclusivamente de material musical que le asegurara un éxito por doble partida. En este álbum está la grabación de la pista “I am the Greatest” que Cub Koda define como “un maravilloso recuerdo de una época más sencilla en la historia de los Estados Unidos”.
Joe Smokin´ Frazier comenzó en los años 70s con su agrupación musical “Joe Frazier & The Knockouts”. A finales de 1969 la casa discográfica con la que firmaron por primera vez un contrato fue Capitol Records que eligió una canción amorosa titulada ‘If You Go, Stay Gone’ de Harold Thomas y Beau Ray Fleming, para hacer su primer lanzamiento. Posteriormente la mayoría de su repertorio se basaría en temas ligados al boxeo. Esta nueva incursión musical no logró de momento atraer mucho la atención de los medios ni de los fans, más bien fue un fenómeno curioso que apenas empezaría a despertar el interés de los curiosos y la audiencia. Tras derrotar a Muhammad Ali en 1971, lanzó los temas “Knock Out Drop” y “Gonna Spend My Life” consiguiendo a la par éxitos rotundos en su carrera boxística y de cantante.