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A pesar de la grave situación que vive el país en materia de inseguridad, violencia, deterioro del poder adquisitivo y una no reconocida devaluación del peso contra el dólar, los funcionarios y políticos mexicanos este año no fueron los más demandados como “judas” para la tradicional quema de figuras de cartón y pólvora este Sábado de Gloria.

 

Tradición que mezcla la religiosidad, la historia y cada año el momento político y económico que se vive, en donde la voz populi elige al villano favorito para quemarlo en una especie de catarsis popular, lo mismo al Presidente de la República en turno, al secretario de Hacienda, a líderes de partidos políticos, gobernadores o empresarios.

 

Pero este año nuestros políticos y gobernantes lograron librar la quema parcialmente y no por su buen desempeño en el abatimiento de la pobreza, el revertir la deserción escolar o frenar la ola de homicidios, asaltos y secuestros que incendian el país por los cuatro costados. Fue Donald Trump quien los salvó, paradójicamente, de la pira.

 

Y es que el precandidato presidencial republicano se convirtió en el nuevo “judas” de los mexicanos este fin de semana, ya que en varios estados se elaboraron figuras de cartón con el cuerpo del diablo y la cara del rubio empresario estadunidense que se perfila como candidato al gobierno de Estados Unidos.

 

Trump, además de ganar adeptos en los sectores conservadores de Estados Unidos y críticas entre los demócratas, latinos y otras minorías étnicas, se ha convertido en una verdadera cortina de humo, no sólo la provocada por los juegos pirotécnicos, para los políticos mexicanos, ya que quedo claro que sus discursos antinmigrantes, en favor de la deportación y la construcción de un muro fronterizo, nos han distraído de nuestros verdaderos males o demonios.

 

La Semana Santa que concluye y la Semana de Pascua que inicia dejo en claro que el tema de Donald Trump es oxígeno puro para la clase política mexicana. Los secuestros y desaparición de niñas y jóvenes en la capital del país, en los estados de  México, Veracruz o Guerrero no tienen un “judas” visible, tampoco los errores en la Ciudad de México en materia de políticas ambientales y de tránsito.

 

En Nuevo León, Puebla, Michoacán, Aguascalientes y la Ciudad de México centenas de “Judas” con la cara de Donald Trump ardieron este Sábado de Gloria en represalia por las “amenazas” del precandidato a obligar al gobierno mexicano a construir un muro fronterizo y deportar a millones de paisanos, en caso de ganar la Presidencia de Estados Unidos.

 

Lo único que le queda decir al gobierno mexicano, a los funcionarios federales, a los gobernadores, al propio Miguel Mancera, es dar la gracias a Donald Trump por ocupar el lugar que a muchos de ellos les correspondería. Tal Cual.

 

www.theexodo.com

Trump: “el nuevo judas mexicano”

 Vanguardia Digital

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